Casa rural con chimenea
Casa con chimenea en Cazorla
Casa con chimenea en Cazorla que se alquila entera: el fuego es para vuestro grupo y no lo compartís con otros huéspedes durante la estancia.
o llamad al 953 111 222
Qué conviene saber de una casa con chimenea
Cualquier detalle de la chimenea, como dónde está o si hay leña preparada, os lo contamos nosotros mismos antes de que reservéis, para que lleguéis sabiendo lo que vais a encontrar.
- La chimenea es de uso exclusivo de vuestro grupo mientras estéis en la casa
- Antes de reservar os resolvemos cualquier duda sobre la chimenea y la leña
- Tardes en casa junto al fuego después de un día fuera
- La misma casa tiene también piscina, por si venís en otra época del año
Cómo encender y apagar la chimenea
1. Preguntad antes de venir
Hay dos datos que conviene tener claros antes de llegar: si hay leña preparada y en qué fechas se puede encender la chimenea. Nos lo preguntáis al reservar y os lo confirmamos.
2. Preparad el primer fuego
Poned debajo papel arrugado y unas ramitas finas, y encima dos o tres troncos pequeños cruzados para que circule el aire. Si la chimenea tiene regulador de tiro, abridlo del todo antes de encender.
3. Cargad poco a poco
Añadid los troncos de uno en uno y cuando ya haya brasa. Llenar el hogar de golpe ahoga la llama y produce más humo que calor.
4. Dejad que se apague solo
Al final de la noche no echéis agua: dejad que el fuego se consuma hasta quedar en brasas bajas. La ceniza puede guardar brasas durante horas, así que no va a la basura hasta que esté fría del todo, mejor en un cubo metálico.
Cuándo encaja una casa con chimenea
Si venís fuera del verano
En los meses frescos la chimenea se convierte en el sitio donde se reúne el grupo al caer la tarde. En qué fechas se puede encender os lo confirmamos antes de reservar, junto con el resto de la estancia.
Si viajáis con niños pequeños
Con críos en la casa, lo sensato es que siempre haya un adulto en la sala mientras el fuego está vivo y que los troncos y el atizador queden fuera de su alcance. Un parachispas delante del hogar evita que una brasa salte a la alfombra o a la ropa.
Si os acompaña vuestro perro
A muchos perros les atrae el calor y se tumban demasiado cerca del fuego. Conviene dejarles su sitio a cierta distancia del hogar y no dejarlos solos en la sala con la chimenea encendida. Lo relativo a los perros en la casa lo tenéis en su propia página.
Cuando presentamos la casa decimos que se alquila entera «con piscina, chimenea», y la chimenea entra en ese alquiler igual que el resto de la casa. Durante vuestra estancia no la compartís con otros huéspedes y el fuego lo lleváis vosotros. Aquí contamos lo que conviene saber de cualquier chimenea de leña; lo concreto de la nuestra os lo explicamos antes de reservar.
Lo primero es distinguir entre hogar abierto y hogar cerrado. El abierto deja ver la llama y huele a leña, pero calienta sobre todo la zona cercana y pide vigilar las chispas. El cerrado, con puerta de cristal, aprovecha mejor el calor de cada tronco y resulta más tranquilo si hay críos o animales en la sala. Son dos formas distintas de estar junto al fuego, y conviene saber cuál vais a encontrar para organizar las tardes en casa.
La leña decide buena parte del resultado. La seca, cortada con meses de antelación, prende rápido y apenas humea. La húmeda pesa más y cuesta mantenerla encendida; además ennegrece el cristal de los hogares cerrados. Una forma sencilla de reconocerla es golpear dos troncos entre sí: la leña seca suena hueca y la húmeda suena sorda. Si queréis saber qué leña hay en la casa, os lo aclaramos antes de que vengáis.
Cuando una chimenea lleva días sin usarse, el conducto está frío y al principio el humo puede tirar hacia la sala. Se soluciona calentando el tiro: un par de hojas de papel encendidas en la boca del conducto durante unos segundos bastan para que el aire empiece a subir.
Ayuda también entreabrir una ventana cercana en los primeros minutos, porque el fuego necesita aire para tirar bien, sobre todo en estancias muy cerradas. Una vez que el conducto coge temperatura, el humo sube solo y la ventana se puede cerrar.
Casa con chimenea en Cazorla para vuestro grupo
Si buscáis una casa con chimenea en la zona de Cazorla, conviene saber si el fuego será solo vuestro o de todos los que se alojen allí. En el Cortijo Los Almeces lo resumimos así: «se alquila la casa entera, solo para vosotros, a veinte minutos de la sierra, con piscina, chimenea y los perros bienvenidos». La chimenea va con la casa. Mientras estáis aquí, el fuego lo encendéis y lo apagáis cuando queráis.
Un fuego que no depende de otros huéspedes
No compartís la casa con otros huéspedes, así que nadie os pide turno delante de la chimenea. Si os toca organizar el viaje, ya sabéis lo que cuesta cuadrar horarios dentro de un mismo grupo. Con el fuego, al menos, eso lo decidís entre vosotros. Podéis encenderlo a media tarde al volver de pasar el día fuera o dejarlo para después de cenar.
Lo que conviene preguntarnos sobre la chimenea antes de reservar
Si el fuego es lo que os hace elegir esta casa, es normal que queráis saber en qué estancia está la chimenea y si la leña va incluida o hay que traerla. Preguntádnoslo antes de reservar. Quien coordina a un grupo suele ser también quien reparte qué lleva cada coche. Con esa respuesta sabréis si hay que cargar leña o no, y nadie llegará con el maletero lleno sin necesidad. Si venís en unas fechas concretas y contáis con usar la chimenea, decídnoslo también.
Encender la chimenea en una casa de campo: lo básico
Son pautas generales que sirven para cualquier chimenea de leña.
Leña seca y buen tiro para que el fuego eche menos humo
La leña húmeda cuesta de prender y echa bastante más humo. La seca suena hueca al golpear un tronco contra otro y suele tener grietas en los extremos. Para arrancar, poned papel arrugado debajo y astillas finas encima. Los troncos gordos se añaden cuando ya hay brasa. Si la chimenea tiene regulador de tiro, abridlo del todo antes de encender. Si el humo tiende a salir hacia dentro, entreabrir una ventana unos minutos suele bastar para que el fuego tire.
Chimenea y niños en una estancia de familias
Cuando viajáis varias familias juntas, el fuego atrae a los pequeños y los adultos acabáis repartidos por la casa. Ayuda acordar desde la primera noche quién se queda pendiente mientras hay llama. Mejor no dejar el fuego encendido sin nadie en la habitación, ni tampoco al iros a dormir. Guardad el atizador y la leña fuera de su alcance. Recordadles también que lo que rodea la chimenea sigue quemando un buen rato después de apagar.
Las cenizas, el último paso antes de marcharos
Las cenizas pueden guardar brasas vivas durante horas aunque parezcan frías. Por eso conviene dejar que el fuego se consuma la noche antes de la salida. Nunca echéis restos calientes en una bolsa de basura. Si no sabéis dónde dejarlas, preguntadnos.
La chimenea y el resto de la casa
Si también os interesa la piscina, tiene su propia página. Si venís con perro, en otra contamos por qué son bienvenidos. Y si sois un grupo grande, el aforo lo explicamos en la página de grupos.
Preguntas frecuentes sobre la casa con chimenea
¿La leña está incluida en la estancia?
Es uno de los detalles que os confirmamos antes de reservar, junto con las fechas en que se puede encender la chimenea. Preguntádnoslo y os decimos exactamente qué vais a encontrar al llegar.
¿Compartimos la chimenea con otros huéspedes?
No. La casa se alquila entera, así que la chimenea es solo de vuestro grupo mientras estéis alojados.
¿Hace falta saber encender una chimenea?
No hace falta experiencia. Con leña seca y cargándola poco a poco, se enciende sin problema. Si os surge alguna duda sobre la nuestra, nos la preguntáis.
¿Hay que apagar la chimenea si salimos de la casa durante el día?
Sí, es lo prudente: no dejéis el fuego encendido si no queda nadie en la casa. Si vais a pasar el día fuera, dejad que se consuma antes de salir y volved a encenderlo a la vuelta.
Todos los días
Escribidnos, todos los días de nueve a nueve
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